#PRL 53: coordina bien y mira con quién


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Máximo - ¿Alguien ha estado en el ejército?
Gladiador - Luché a sus órdenes en Vindobona.

Máximo -Tú ayúdame... No sabemos a qué nos enfrentamos, pero es más fácil que sobrevivamos si peleamos juntos, ¿entendido?... Manteniéndonos juntos sobreviviremos.

- Gladiator

El primer paso en muchas empresas que quieren hacer las cosas bien en la coordinación de actividades empresariales en materia de prevención de riesgos laborales es pedir “papeles”. En mi experiencia, el hecho de que te envíen esos “papeles” no asegura para nada que estemos haciendo lo correcto desde un principio. Es importante que las personas o departamentos que subcontraten obras o servicios con otras empresas entiendan perfectamente qué implicaciones supone para la empresa la contratación de estas actividades a efectos de la Prevención de Riesgos Laborales. Ellos son quienes están al inicio de lo que posteriormente puede ser un problema para la seguridad y la salud de los trabajadores, y por lo tanto, conviene que se les informe y forme en algunos aspectos que los capacite para iniciar una actividad de coordinación apropiada. Lo primero que se me ocurre que debemos trasladar a estos responsables son los siguientes conceptos: centro de trabajo, empresario titular y empresario principal. Y segundo, qué implicaciones se derivan en función del tipo de empresario en el que nos hayamos clasificado.

Centro de trabajo: cualquier área, edificada o no, en la que los trabajadores deban permanecer o a la que deban acceder por razón de su trabajo.

Empresario titular del centro de trabajo: la persona que tiene la capacidad de poner a disposición y gestionar el centro de trabajo.

Empresario principal: el empresario que contrata o subcontrata con otros la realización de obras o servicios correspondientes a la propia actividad de aquél y que se desarrollan en su propio centro de trabajo.

A veces se observa una cierta confusión a la hora de interpretar si una empresa es sólo titular del centro o también es principal. La interpretación no es un tema menor, pues si además de ser la empresa titular del centro de trabajo somos empresa principal, significará que deberemos vigilar el cumplimiento de la normativa de prevención de las empresas contratistas o subcontratistas. Como vemos, el hecho de que seamos empresario principal aumenta terriblemente nuestro compromiso con la prevención que hacen las empresas que vamos a contratar, y por tanto, conviene que nos lo pensemos dos veces antes de establecer un contrato con alguna empresa de la que tengamos dudas razonables de que siguen una buena praxis profesional en materia de prevención. Como muchas veces ocurre que el técnico responsable de prevención se entera después de que se haya establecido el acuerdo empresarial; o lo que es peor, cuando se encuentran campando a sus anchas los trabajadores de la empresa por su centro de trabajo sin que nadie le haya dicho nada de nada, haciendo lo que yo diría que es una coordinación post mortem; pues digo yo, que ante estos hechos, que son frecuentes, fruto de la ignorancia, de la urgencia y de la desidia, hay que ponerles remedio formando en estos temas a las personas que van a gestionar esos asuntos, ya que de sus decisiones u omisiones van a condicionar la seguridad más que los “papeles” que nos intercambiemos los unos y los otros.

P.D.: Algunos ya oigo que dicen: “oiga que eso lo decide el gerente y yo aquí no pinto ná” Y yo digo: ¿no? Pues mira, si no lo convences... haz caso del refrán: ande yo caliente, y ríase la gente.

Ándeme yo caliente

y ríase la gente.

 

Traten otros del gobierno

del mundo y sus monarquías,

mientras gobiernan mis días

mantequillas y pan tierno;

y las mañanas de invierno

naranjada y aguardiente,

y ríase la gente.

 

Coma en dorada vajilla

el Príncipe mil cuidados,

como píldoras dorados;

que yo en mi pobre mesilla

quiero más una morcilla

que en el asador reviente,

y ríase la gente.

 

Cuando cubra las montañas

de blanca nieve el enero,

tenga yo lleno el brasero

de bellotas y castañas,

y quien las dulces patrañas

del Rey que rabió me cuente,

y ríase la gente.

 

Busque muy en hora buena

el mercader nuevos soles,

yo conchas y caracoles

entre la menuda arena,

escuchando a Filomena

sobre el chopo de la fuente,

y ríase la gente.

 

Pase a medianoche el mar

y arda en amorosa llama

Leandro por ver su dama,

que yo más quiero pasar

del golfo de mi lagar

la blanca o roja corriente,

y ríase la gente.

 

Pues Amor es tan cruel

que de Píramo y su amada

hace tálamo una espada,

do se juntan ella y él,

sea mi Tisbe un pastel

y la espada sea mi diente,

y ríase la gente.

 

-Luis de Góngora