Lipoatrofia Semicircular: nueva enfermedad en las oficinas

La lipoatrofia semicircular (LS) corresponde a una atrofia del tejido adiposo situado en el tejido subcutáneo, que ha sido descrita en diferentes localizaciones como muslos o antebrazos[1]. Se caracteriza por depresiones circulares en banda ubicadas más frecuentemente en la semicircunferencia anterolateral del muslo, unilaterales o bilaterales. No afecta a tejidos suprayacentes e infrayacentes como piel y músculos, en la gran mayoría de los casos no produce síntomas, su evolución clínica es benigna, no produce secuelas y los casos remiten en un periodo de meses a años, al cesar la exposición a los factores de riesgo identificados.

Su prevalencia se ha establecido en 25-37% en trabajadores de oficina[2], siendo más frecuente en mujeres en la tercera o cuarta década de la vida. Aunque no es exclusiva del sexo femenino, algunos autores informan que la razón de ocurrencia de LS en mujeres y hombres de 6:1[3].

La LS fue descrita inicialmente por Gschwandtner y Münzberger, en Innsbruck, en 1974[4]. Posteriormente, en 1981, dos dermatólogos del St. Batholomew's Hospital en Inglaterra, hicieron una descripción de casos[5]. A partir del 1995 se detectó un brote de 1300 casos en trabajadores de un banco en Bélgica[2]. Se han reportado de forma progresiva, casos en Francia e Italia.

Los primeros casos de LS en España se detectaron entre 2007 y 2008, en un brote de 1137 casos en varias empresas de oficinas de Barcelona[6], a partir de los cuales se inician las actuaciones de estudio, seguimiento y control por parte de la administración laboral y sanitaria, con el objetivo de investigar los factores de exposición que podían influir en el desarrollo de la lesión y proponer las medidas preventivas y correctoras en los centros de trabajo.

No se conocen las causas de la LS, se relaciona con alteraciones circulatorias, riego sanguíneo disminuido en las variantes de la arteria femoral lateral, microtraumas repetidos en muslos por los bordes de las mesas de trabajo, la presión de la silla en la cara posterior de los muslos, el uso de ropa compresiva, los campos electromagnéticos y la de electricidad estática. Sin embargo, las causas de la LS no han sido establecidas por métodos epidemiológicos, clínicos, bioquímicos, inmunológicos ni histológicos. Ante esta situación, se hace necesario actualizar y mejorar los niveles de evidencia científica acerca de las posibles causas de la LS y su prevención.

Referencias bibliográficas

1. Departament de Treball, Departament de Salut. LS: Protocolo de Actuación. Barcelona: Generalitat de Catalunya; 2009.     

2. Pomares JM, Arrizabalaga P. Lipoatrofia Semicircular. Med Clin (Barc). 2008; 130(6): 213-5.     

3. Zafra-Cobo MI, Yuste-Chaves M, Garabito-Solovera E, Santos-Briz A, Morán-Estefanía M, Unamuno-Pérez P. Lipoatrofia semicircular inducida por presión. Actas Dermosifiliogr. 2008; 99: 396-8.        

4. Curvers B, Maes A. Lipoatrophia semicircularis: a new office disease? [Internet]. Bruselas: KBC Bank & Insurance Group; 2003 [acceso 10 de enero de 2011]. Disponible en : http://www.esdproducts.eu/userfiles/files/esdcataloog/ESD%20Journal_Bart%20Curvers.pdf.        

5. Quijada M. Lipoatrofia semicircular, la nueva enfermedad de las oficinas. Gestión Práctica de Riesgos Laborales. 2008; 50: 58-9.      

6. Pérez A, Nebot M, Maciá M, Panadés R; Collaborative Group for Evaluation of LS Outbreak Control Measures. An outbreak of 400 cases of lipoatrophia semicircularis in Barcelona: effectiveness of control measures. J Occup Environ Med. 2010; 52(7): 751-7.     

Fuente: Medicina y Seguridad del Trabajo

Fotografía: por Chiara Abate

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