La empresas que gestionan mal la PRL, son malas gestoras

Mi mujer está gilipollas, me ha dejao una nota en el frigorífico donde pone: "me voy de casa porque esto no funciona". Y ya llevo dos horas mirándolo por todos sitios y esto enfría de puta madre.

Hoy he leído el artículo de Francisco Violero “La lección de Strauss” y no me ha dejado indiferente (eso siempre suele ser bueno, esta es una de esas veces, aunque discrepe) porque no llego a estar de acuerdo con él en algunas de las razones que apunta. Aunque los dos parece que nos ganamos la vida trabajando en PRL, debemos haber tenido experiencias muy diferentes en nuestros oficios y especialidades.

Empecemos por la primera:

“En la actualidad, la prevención de riesgos laborales, al menos en España, sigue siendo una asignatura pendiente." -F.Violero

En mi opinión hemos avanzado muchísimo en este país, en gran parte, debido a la aprobación de la Ley 31/95 con todos sus pros y todos sus contras, al menos yo puedo dar fe de ello en las empresas con las que he trabajado desde que me incorporase a hacer esto en diciembre del año 95 (para algo debía servir lo de ser europeos en Europa). Considero que el impulso ha sido impresionante en una sola década. En estos años he tenido la fortuna de participar en proyectos para distintas empresas que han sido referentes mundiales de buenas praxis preventivas, y lo vamos a continuar haciendo. Y todo gracias al alto listón de exigencia que imprime nuestra legislación respecto a otras, inclusive europeas.

La segunda:

“Aunque poco a poco se avanza gracias en buena medida a las grandes compañías que ejercen su influencia sobre sus contratas, todavía hay muchas pymes y autónomos que deben mejorar sus niveles de seguridad. Y no me refiero solo a tener la documentación en regla, o los papeles, como se le llama habitualmente, sino a una prevención efectiva.” -F.Violero

Las pequeñas y medianas empresas no han avanzado en Prevención porque se vean influenciadas por empresas más grandes. Más bien he observado unos efectos contrarios y muy perniciosos para las pymes que trabajan para grandes corporaciones (no debe generalizarse, pero ojo al dato):

1.- Se ha producido y continúa produciéndose un trasvase importante de actividades con riesgos inherentes elevados de la grande a la pequeña. Porque la grande tiene necesidades de demostrar estadísticas utópicas de cero accidentes. Así que pasan el muerto al chico. Está feo, pero lo hacen, se lo dan al que tiene menos recursos y encima lo chantajean en muchos casos en los que se producen accidentes graves “O te comes el accidente o dejas de trabajar para nosotros” ¿CAE?  Ja! a eso vamos ahora.

2.- La Coordinación de Actividades Empresariales (CAE) se ha convertido en un reino de taifas para técnicos de baja cualificación técnica que complican de manera inecesaria e insufrible los trámites de CAE para justificar su puesto de trabajo o la facturación de su compañía. Mientras más documentos tramito, más hosting, más facturo. Pero tranquilos que llega la prevención10, uy! perdón, prevención25 y CAE solucionada. Doble Ja!! Pues va ser que no. Así que tramita los papeles del chiquito de turno que sino no entras. ¡Si esto es impulso preventivo que venga Dios y lo vea!

3.- El gran impulsor de la actividad preventiva en este país ha sido un nuevo operador: el Servicio de Prevención Ajeno (SPA), por mucha leña que se eche sobre ellos. Los SPA abrieron la posibilidad de contratar consultoría en Prevención de Riesgos Laborales a unos precios irrisorios poniendo la consulta técnica en estos temas al alcance de todo tipo y tamaño de empresas a pesar de la gran complejidad técnica de los temas tratados y regulados por la nueva normativa que se nos echó encima.

Y una tercera:

“La realidad es que todavía existen muchas empresas que consideran la prevención de riesgos laborales como un proceso que se puede subcontratar y que ahí finalizan su trabajo y su responsabilidad, y lo creen así unas veces por desconocimiento, generalmente porque están mal asesorados, otras por inexperiencia y otras siendo conscientes, pero pensando que no pasará nada.” -F.Violero

La subcontratación de determinadas actividades preventivas en sí no es buena ni mala, simplemente es absolutamente necesaria para empresas que deben resolver determinados problemas preventivos y no tienen talento en sus corporaciones que los puedan resolver. Por muy grandes que sean estas. 

Las empresas que están mal asesoradas por un SPA seguramente han decidido contratar un mal servicio porque era barato. Esto no sólo pasa con la PRL y los SPA. Pasa con cualquier otra área del negocio, desde la contratación del contable, pasando por los servicios informáticos, el abogado de la empresa o la máquina inyectora. Dime cuanto te gastas en PRL en relación a otras cosas y te diré cuanto te importa.

No nos engañemos nosotros mismos. Las empresas que hoy en día no hacen una buena Prevención técnica, no es porque no puedan elegir un buen proveedor, es simplemente que no quieren pagar lo que vale un buen servicio de un SPA.

Francisco, la próxima vez que veas o “audites” una empresas de esas que puedes considerar que están siendo mal asesoradas por un SPA pregúntales cual es la parte de su facturación que están destinando al concierto de la actividad preventiva con un SPA. Para tu sorpresa, verás que la pequeña empresa está destinando, proporcionalmente, muchísimos más recursos a la actividad preventiva que una gran multinacional. Y esto evidentemente no es problema de los SPA, sino de una legislación que no diferencia en esencia más que con malos parcheos como el que he mencionado antes con prevencion10 y la CAE de las grandes.

Claro que esto sólo es mi opinión a día de hoy y mañana me la puede cambiar cualquiera.

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Comentarios

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La baja cualificación no es necesariamente una cosa mala, si se acierta en afinar bien los procesos ya que esto permite reducir los gastos y facilita la subcontratación y externalización de tarea burocrática y administrativa que puede ser parcialmente automatizada. Nuestra propia normativa ya acepta una cualificación menor para las tareas CAE.

El problema de la baja cualificación surge cuando el técnico se aprovecha de la posición predominante de compra de la empresa para la que trabaja (normalamente una empresa grande) para hacer pasar por el tubo a las subcontratas sin atender a razones y sin más criterio que el suyo propio que no es otro que el seguimiento de un chequeo básico documental. Esto es cuando el técnico queda sobrepasado por el proceso que debe controlar. Es decir cuando lo verdaderamente importante es la definición del proceso por encima de la capacidad decisoria del individuo.

Entonces sí, la baja cualificación en un interlocutor es un serio problema porque encarece el resultado final de los procesos y consciente o inconscientemente complica los procesos.

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Generalizar publicamente es mejor que señalar publicamente, especialmente si eres un proveedor de servicios como yo que debe guardar diligencia en sus actuaciones. En cualquier caso, la generalización es fruto de un mero recuento estadístico que en mi caso se basa en un muestreo sobre centenares de empresas.

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