En busca del compromiso sentido


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Sospecho que lo nos impulsa a proponernos objetivos y a realizarlos es algo que forma parte de nuestro diseño. Los humanos, como la mayoría de animales e incluso de plantas, se basan en complejas series de mecanismos homeostáticos que mantienen los sistemas corporales en equilibrio. Algunos de los sufrimientos del alpinismo, como el hambre, la sed y el dolor, son manifestaciones de los mecanismos homeostáticos que motivan a las personas a hacer lo necesario para sobrevivir… así que la necesidad visceral  de realizar el objetivo tal vez sea simplemente otra manifestación de la tendencia del organismo a resolver problemas, en este caso el problema de realizar acciones motivadas. - George Loewenstein

Las fábricas fordistas redujeron la actividad humana a simples movimientos científicamente predeterminados que debían seguirse de manera obediente y mecánica, sin intervención consciente de las facultades mentales y anulando cualquier sesgo de espontaneidad e iniciativa del individuo. El paradigma industrial incluía el principio taylorista de racionalización junto a una mecanización constante.

La supuesta “racionalización” se basaba en la separación de los aspectos intelectual y manual del trabajo. El conocimiento social fue sistematizado desde la cima y los planificadores lo incorporaron a las máquinas. Cuando Frederic Taylor y los ingenieros tayloristas introdujeron estos principios a comienzos del siglo XX, su objetivo explícito era reforzar el control de los gerentes sobre los trabajadores. Los posteriores y trágicos episodios bélicos de ese siglo pusieron a prueba los límites de la maleabilidad humana.

Hemos vivido durante tantos años alienados bajo la delegación de nuestro futuro en los gerentes, que la mera perspectiva de emancipación nos aturde y atemoriza a partes iguales. ¿Cuántos en nuestro días prefieren un puesto de funcionario o en una gran multinacional que verse abocados a la vertiginosa aventura de una emprendeduría?

¿Cómo podemos desde esas bases aún vigentes en el management de nuestras empresas plantearnos el compromiso de los empleados?

¿Cómo comprometerse con un trabajo que ha sido deslavazado en unidades infenitesimales de necesidad creativa?

¿Qué sentido puede tener comprometerse con algo que no puedo alterar, enriquecer o por lo que no obtendré ningún tipo de reconocimiento?  

Si miramos el mercado de trabajo desde el punto de vista del “sentido del trabajo”, pronto reparamos en las distintas maneras en que las empresas, no siempre de forma intencionada, matan la motivación de sus empleados. Si las empresas quieren realmente que sus trabajadores se sientan comprometidos con lo que hacen, deben fomentar que su trabajo tiene auténtico sentido. No se trata de explicarles la Visión y la Misión de la empresa. Así no avanzaremos. Se trata más bien de que los trabajadores formen parte de la historia que se está escribiendo por ella. Los trabajadores deben, como mínimo, experimentar la sensación de que sus tareas tienen sentido y recibir el reconocimiento del trabajo bien hecho.

Próximo objetivo estratégico:

                       DESARROLLA TAREAS CON SENTIDO SENTIDO

Si no te las dan… sáltate el guión y haz algo por lo que tenga sentido que te recuerden.

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